Cuando se tiene una relación sexual con alguien, comienza todo un proceso energético. Principalmente, los chakras raís (Muladhara) de ambos, se unen y desde esa intimidad las auras se funden, se fusionan para crear una gran energía áurica alrededor de ambas personas.
Al separarse, dejan una huella energética y kármica. Cuantas más relaciones se tiene con una persona, más profunda es la conexión.
Por eso que a veces recuerdas tanto a tu ex pareja o con quien hayas intimado, y cambia tu vibración, y creas lazos energéticos que los unen donde posteriormente se siguen transmitiendo energía a nivel sutil.
En cada relación se adquiere parte de la energía de la otra persona. Si tienes relaciones con gente principalmente densa, inconsciente, carente de luz y amor, inestable, entonces adquieres eso mismo… Cambias a un paradigma en que nada te hace feliz aunque tengas muchas razones para serlo. Si la otra persona hizo algo que marcó su karma, también lo adquieres tú y eso puede atraer consecuencias dolorosas.
Por el contrario, si tienes relaciones con alguien consciente, lleno de luz, de amor y que mantiene su energía limpia, se genera un maravilloso intercambio de energía positiva para ambos individuos. Ambos se elevan en amor y consciencia.
La energía del amor y la sexualidad es tan grande y mágica que los hace vibrar tan alto que llegan a un estado expandido de consciencia. Esa energía también queda en ti y en mí como nuevos códigos de luz.
Si te acuestas con una persona que actualmente ya tiene pareja, en consecuencia, adquieres la energía de esa persona y su pareja (y las parejas de su pareja).
Pero todos hemos tenido sexo casual, aventuras… Tranquilos, no hay culpables, solo personas inconscientes y consecuencias. Además, se puede cambiar cuando se decide.
¿Porqué atraigo a mi vida, personas cuyas relaciones conmigo son vacías, dolorosas y densas?
- Primero: por vibración. Atraemos lo que vibramos.
- Segundo: por aprendizaje. La otra persona es un reflejo de ti, te mostrará tus sombras para que puedas reconocerlas y trabajarlas.
- Tercero: por conflictos internos. No te has aprendido a amar, no te has aprendido a valorar.
En consecuencia, te relacionas con personas de tu mismo nivel vibratorio. Incluso puedes llegar a apegarte (enamorarte) de alguien así, con la incapacidad de amarte y valorarte hasta llegar a usarte. Pues, vibracionalmente, percibe tu necesidad de amor. Pero solo refleja la relación contigo mismo. Ámate a tí y amarás al otro y los otros te amarán.
Esto no es una invitación a no tener sexo, al contrario, ¡Hay que hacer el amor cuantas veces se quiera! Pero antes de eso, vibra alto! Para atraer a personas con las que puedan ser estables y que les ayude a crecer y no que les tiren abajo el trabajo evolutivo.
Las personas que vibran alto saben elegir el amor y la luz.
Jamás duermas con alguien que no te gustaría ser.
Dosis de Humanidad
