¿Has escuchado alguna vez sobre la afirmación “elegiste a tus padres”? Una vez se la dije a una jovencita que se quejaba de lasactitudes de su papá y me dijo: si hubiese podido elegir ¡no lo hubiese elegido!
Entre todos los planes y misiones que asume tu espíritu antes de bajar a la tierra, elige a sus primeros maestros, los padres. Al leer estas líneas dirás: qué buena elección hice o hubiese elegido mejor. La verdad es que ellos son perfectos para tu trabajo aquí.
Yo elegí a padres que me dieron una estabilidad emocional y un hogar lleno de amor, porque en realidad vine a trabajar otras cuestiones relacionadas con mi crecimiento personal y no tanto con vínculos familiares. Necesitaba de maestros dispuestos a ayudarme en ese camino y elegí a los mejores!
Tu elección también es buena, aunque tengas una listita de quejas para con alguno de ellos, son perfectos para trabajarte el amor propio y sanar lo que probablemente viene roto de una vida anterior.
Cada realidad es distinta, todos tenemos materias diferentes por rendir en la tierra, por eso, a todos nos suceden cosas distintas. Muchas personas que no viven con sus padres biológicos, también eligieron a sus papás del corazón antes de nacer. Depende de esas misiones y planes que traemos con nosotros.
Conozco tantas personas que viven junto a padres del alma y llevan una vida maravillosa! He visto cómo sus espíritus trabajan el agradecimiento y esos pensamientos de salvación, de sentirse completos en los brazos de personas que solo desean amarlo, sin la necesidad de tener un lazo de sangre.
Hay muchas historias de padres o madres ausentes, donde alguno de ellos asume el rol completo de ambos, situaciones así brinda la capacidad de trabajar el perdón, la compasión y la misericordia. Como los padres del mismo sexo que tantos seres de luz vienen eligiendo en este tiempo. Posiblemente para trabajar el amor incondicional, el romper de las estructuras sociales y mentales. A avisar que el amor se expande sin importar los que otros consideren y crean.
También, hay tantas personas que buscan ser padres y no llega el momento. Aunque duela o desestabilice, eso también está sanando el alma. No hay nada malo en ellos, no hay que bajar los brazos y dejar de soñar, sino trabajar esa incertidumbre, esos miedos y esa desilusión. Todo es posible. Los tiempos del cielo son diferentes al tiempo de nuestras mentes. Hay mucho aprendizaje en el tiempo de espera.
Con este post, te invito a mirar a tus padres, los tengas frente a ti o los tengas en su ausencia y descubras porqué los elegiste. ¿Qué te ayudan a trabajar en el alma? Míralos como los grandes maestros de tu vida, no como enemigos de tu bienestar. Están ayudándote a despertar tu alma y tus misiones.
Asume el compromiso y disfruta del aprendizaje…