Cuando el amor les hable, escúchenlo. Crean en él aunque su voz altere vuestros sueños, como el viento del norte altera los jardines. Porque el amor regala como crucifica, porque los empobrece como los enriquece, porque los eleva a las ramas más florecidas como los baja a las raíces más profundas y tristes. Porque los puebla como a la selva y los desnuda como a los desiertos. Porque los hace blandos como espigas o los endurece como piedras.
Khalil Gibran
