Nadia Herencia

No te contamines

Mírate. Eres único e irrepetible. Eres el diseño perfecto y tienes todas las partes necesarias, maravillosamente puestas, para ayudarte en tu camino de evolución.

No te quejes de tu cuerpo ni lo contamines. Toma consciencia de todo lo que hace él por ti. El cuerpo es el único instrumento que puede mantenerte en la vida. Te traslada, te hace visible, te hace presente, te hace real!

Vas a pasar muchos años aquí usándolo, toma consciencia de todo lo que le haces y el poco amor que le das. Lo expones a alimentos sin nutrición, a bebidas que no ayudan a sus órganos internos, a altas o bajas temperaturas, a poco ejercicio, a largas horas en la misma posición, al poco descanso…

No hablo de grandes sacrificios, me refiero a amarlo! Sin dietas, sin grandes esfuerzos… simplemente respetándolo, valorándolo y dándole lo necesario para que siga funcionando de la mejor manera.

Aliméntate de lo que quieras y sientas, e intenta añadir aquellos alimentos que fueron creados por la tierra y necesitaron del sol para generarse, como frutas y verduras, tienen una energía natural que ningún otro alimento te lo otorgará. Bebe agua soleada, como le llamo. Busca una botella de vidrio, llénala de agua y ponla al aire libre unos minutos destapada para que se cargue de luz!

 

Escucha a tu cuerpo cada día… ¿qué necesita hoy? Dormir, estirarse, caminar, correr, bailar, respirar… Vivirás con él hasta el último día, escúchalo para que te de la calidad de vida que necesitas.

Cuando me dejé de criticar y de culpar por lo que comía, comencé a hacer mejores elecciones a la hora de comprar y de consumir productos. Ya no necesité del vaso de la gaseosa diario ni de alimentos con toxinas que me hacían sentir pesada, me amé lo suficiente para darle a mi propio templo el bienestar necesario para que se siga quedando conmigo.

No existe ninguna dieta ni ejercicio mejor que amarse a sí mismo.

Nadia Herencia

Deja una respuesta