Nadia Herencia

Sanar

Un verdadero sanador no te sana, simplemente te refleja tu propia capacidad de sanar. Es un reflector. Un espejo amoroso.

Un verdadero maestro no te enseña, no te ve como separado de él, sino que te refleja tu propio saber interno. Es transparencia.

El amor es el espacio en que este encuentro ocurre. Es el amor el que sana realmente, y aprendemos mejor en un campo amoroso, sin amenaza o error, sin castigo.

Jeff Foster

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