Hablan de haber amado, pero a medias, con límites y sin compromisos. Yo prefiero haberme partido la boca o el alma o la vida en cada beso. Haber muerto o matado por cada amor que he querido (o herido). No me arrepiento del amor que en nombre de la vida he derramado: a veces mío, a veces del amor que me miraba y todavía me quería.
Lucas Hugo Guerra
